Hippocampus creativus

Tenemos varias piezas: la cabeza de un caballo, el hocico de un cerdo hormiguero, los ojos de un camaleón, el saco de un canguro y la cola de un mono. Juntémoslas, añadamos agua y ¡CHAS!

Anatomía de un caballito de mar. Autor: Josuevg.

Los caballitos de mar o Hipocampos (del griego hippos = caballo, y kampos = monstruo marino) no son aquellos mitad caballo, mitad pez, que tiraban del carro del Poseidón, el dios de los mares en la mitología griega, si no que son auténticos peces marinos. Sí, peces. No, no tienen escamas, ya que su cuerpo lo forman unas placas de anillos óseos. Pertenecen a la familia de los signátidos a la que pertenecen los peces pipa (agujas) y los espectaculares dragones de mar. Apunte: escribiendo estas líneas, me acabo de dar cuenta de que la segunda evolución del pokémon Horsea (#116), Kingdra (#230), era del género de los dragones marinos y no de los caballitos de mar. Si ya decía yo que Horsea es el mejor. A mis pies, todos.

Evoluciones del Pokémon Horsea.

Existen, según el Registro Mundial de Especies Marinas (World Register of Marine Species, WoRMS, en inglés), 57 especies del género Hippocampus de las cuales la mayoría se considera en peligro de extinción. Son especies que viven en aguas tropicales, calientes y poco profundas donde se encuentran hábitats muy específicos como los corales, los manglares o en praderas de plantas marinas y algas. Hábitats que debido al calentamiento global están perdiéndose.

Hoy escribo sobre ellos porque hoy es el día del Padre y los caballitos de mar son los padres del reino animal por excelencia. Son los únicos animales del mundo que realizan el embarazo inverso, en el que el macho es el que aloja en su vientre los huevos fertilizados y él mismo pare entre 10 y 400 crías cada vez. No solo representan a los padres, si no que también son símbolo de creatividad, de hecho, estos animales inspiraron al anatomista Julius Caesar Aranzi (1529/1530-1589) a la hora de denominar a una región alargada del cerebro situada en los dos lóbulos temporales: el Hipocampo.

El cerebro humano y sus partes implicadas en el aprendizaje y la memoria. El hipocampo, situado en el lóbulo temporal participa en la memoria y la orientación espacial. Fuente: Blog LAKLAVE.

Los caballitos de mar son animales muy difíciles de encontrar y en este interesante documental (en inglés, pero con opción de activar los subtítulos) de SZtv nos hablan de ellos y se sumergen en la búsqueda de especies como Hippocampus bargibanti, una de las más fotogénicas. Desgraciadamente, no todo es diversión, ya que más de 150 millones de estos animales mueren al año, lo que hace peligrar su supervivencia como especie. Gran parte de estas muertes son provocadas por la caza y comercialización de los caballitos de mar, muy utilizados en la Medicina Tradicional asiática como vigorizantes y afrodisíacos. Efectos que aún no se han demostrado.

Podemos pensar que esto nos queda muy lejos, pero solo hace falta revisar los titulares recientes. En lo poco que llevamos de año, en España se han llevado a cabo numerosas redadas para incautar a los contrabandistas de caballitos de mar. Ejemplo de ello son las recientes detenciones en Cádiz y en Marbella, cuyas ventas frustradas en China se estimaban en millares de euros.

Vista aérea de la Ría Formosa, Portugal, de donde procede, junto con las costas de Cádiz, la mayoría del contrabando de caballitos de mar en España. Fuente: Sabino Boat Tours.

Steve Zissou, álter ego del divulgador marino más famoso del mundo Cousteau (1910-1997), acaba de enterarse de estas terribles noticias y ha querido llamar a la acción para la conservación del Parque Natural de la Ría de Formosa (cerca de Faro, Portugal) que, para sorpresa de todos, constituye uno de los mayores santuarios de toda Europa de caballitos de mar. De paso, quiere enseñarnos a admirar a estos animales, en especial a su caballito de mar arcoiris (el crayon ponyfish), una de sus especies más queridas.

Por último, me ha dicho que nos recomienda ver “Life Aquatic” (2004) dirigida por Wes Anderson. Una película que le ayudó a convertirse en el padre que nunca pensó que podría llegar a ser. Porque aunque no sea un caballito de mar y no haya parido a su hijo, no deja de ser un buen hombre. Igual que la hembra del caballito de mar no es menos hembra por no tener a sus crías. E igual que muchas mujeres que no tienen hijos siguen siendo las mismas mujeres.

Guardar

Guardar

Guardar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s